Proceso Bioestabilización
El producto bioestabilizado es un material seco, sin patógenos ni olores, cuyos componentes pueden ser separados en función de la demanda de mareriales o de energía.
El proceso de bioestabilización presenta las siguientes ventajas:
- Práctica Ausencia de emisiones de contaminantes (las únicas emisiones son vapor de agua y dióxido de carbono).
- Ausencia de olores en las proximidades de la planta.
- Producción mínima de lixiviados.
- Sistema sencillo, fiable y de bajo coste.
- Fácil adaptación social del emplazamiento.
- Economía en inversiones y cánon de tratamiento.
Las principales aplicaciones del producto biostabilizado son:
Recuperación de materiales en condiciones higienicas óptimas.
Valoración energética, previo proceso
de afino, en centrales térmicas, cementeras, plantas de
cogeneración, etc.
Almacenamiento temporal en depósito de alta densidad,
con un bajo impacto ambiental, debido a la ausencia de emisiones y
lixiviados.